El cas de la Clara Carrillo Ubeda

En entradas anteriores os hablamos del voluntariado. A continuación os queremos transmitir la interesante entrevista que mantuvimos con Clara Carrillo Ubeda: fundadora de la organización “El Cisne Negro” y voluntaria del refugio de Vallirana.

–      La gente normalmente no está muy informada sobre los temas de las protectoras y los problemas de los animales en España. ¿Cómo empezaste a ser voluntaria?

Empecé siendo voluntaria en la “Lliga per a la protecció d’animals i plantes de Barcelona”, y tras varios años me acerqué un día al refugio de Vallirana. Fui yo sola con un amigo, y me quedé impactada por las jaulas tan  pequeñas y las condiciones de aquellos peludos, que nada tenían que ver con la Lliga. Entonces pensé: : “¡hay que hacer algo!” y empecé a dar voces a los compañeros de yoga, a mis amigos y a otros compañeros voluntarios de la Lliga para intentar ayudar al refugio. Conseguí reunir a unas 30 personas en Febrero del año pasado, y a partir de ahí hemos seguido colaborando para conseguir el mayor bienestar posible para los peludos.

–      ¿De qué consta tu trabajo ahí?

Una vez al mes vamos al refugio en Vallirana y limpiamos a fondo todas las jaulas, paseamos a los perros y llevamos diversos materiales: de limpieza, medicinas, mantas, collares, etc…  Con el fin de conseguir recursos económicos hacemos mercadillos, manualidades, y en definitiva todo aquello que se nos ocurre para sacar algo de dinero. Por supuesto cualquier aportación es bienvenida, pero pocas son las ayudas que recibimos, y somos nosotros mismos los que más donaciones realizamos.

–      En vuestra organización habéis  conseguido una magnífica conexión entre los perritos y la gente mayor: dos grupos que a menudo sufren mucha soledad. ¿Cuál es la clave para conseguir una exitosa relación entre ellos?

Cierto día pensamos que podía ser buena idea llevar a los perritos a un geriátrico, para que ambos abuelos y perros pudieran compartir un rato juntos y disfrutar de su compañía. Así que, ni cortos ni perezosos, cogimos unos zumos, galletitas, dos peluditos de una compañera voluntaria y nos acompañó un cantante cubano para animar el encuentro. El resultado fue un verdadero éxito: conseguimos romper la rutina de los mayores y hacer de ese encuentro un momento especial y alegre para todos. Animamos desde aquí a que otras asociaciones se sumen a esta iniciativa.

–      Ser animalista es un signo de responsabilidad y amor hacia los demás seres, hecho que tanto tú como los demás colaboradores de tu organización demostráis con vuestros actos. Nos hemos enterado que por otro lado, también realizais visitas al departamento de pediatría del Hospital del Mar.

Así es. Dos veces al año (una en Navidad y la otra antes del verano) llevamos juguetes, material escolar, cuentos, etc. para ayudar a los voluntarios de la asociación Azinnia.  Ellos colaboran en el departamento de pediatría del Hospital del Mar (en Barcelona). Allí, los niños no se pueden quedar solos ni un segundo, así que estos voluntarios alivian un poquito el estrés de los padres entreteniendo a los pequeños con actividades lúdicas con los materiales que nosotros proporcionamos.

–      Y no se acaban ahí vuestras acciones, ¿no?

También colaboramos con “Vei a Vei”, una ONG creada recientemente en el Barri de Sant Antoni, a la cual hemos estado ayudando a recoger alimentos tanto para gente del mismo barrio como para el Banco Mundial de Alimentos.

Intentamos acudir a todas las manifestaciones y protestas que defienden causas justas según nuestro parecer, aquellas que tienen por objetivo defender nuestros ideales o luchar contra las tan numerosas injusticias que se producen cada día aún en nuestro país.

Por otra parte, cuando conseguimos reunir ciertas cantidades económicas, compramos medicinas y pienso y lo cedemos a un refugio muy pequeño situado en Tarragona llamado Tarracosbull, que se encarga de ayudar a perros catalogados como potencialmente peligrosos. Conocemos al chico encargado, y dados sus pocos recursos intentamos ayudarle cuanto podemos. Ha hecho una gran tarea rehabilitando a perros que llegaron en muy malas condiciones, y ahora por ser mayores ya nadie los quiere adoptar.

Finalmente también hemos ayudado a los voluntarios de las colonias de gatos de Gracia, con dos pequeñas aportaciones.

–      ¿Qué os da fuerza para seguir adelante con vuestras tareas?

Nuestra idea es ayudar a los más necesitados, evidentemente ante todo somos animalistas pero también nos importa el medio ambiente y los problemas sociales. No disponemos de muchos recursos económicos pero sí de nuestro propio tiempo libre, por lo que nuestro lema siempre ha sido “Manos que ayudan”: no nos importa trabajar duro en cualquiera de las actividades a las que nos sumamos. Lo hacemos con todas nuestras ganas y optimismo, para colaborar en todo aquello que podamos. La recompensa en cualquiera de los casos, es inmensa.

–      ¿Cuáles han sido vuestras últimas actividades animalistas?

El 19 de mayo estrenamos el “Proyecto muy Animal” (desarrollado conjuntamente por ASS, Tarracosbull y El Cisne Negro) en el Barri de Sant Antoni. El pasado 14 de julio volvimos a darle difusión, en la fiesta mayor del Barri del Carmel. En él intentamos inculcar valores de responsabilidad hacia los animales y el planeta tanto a mayores como niños. Pretendemos concienciar a la población de la importancia de la adopción y la esterilización, enseñamos a la gente qué defendemos los animalistas, promovemos el veganismo e informamos sobre el reciclaje.

–      ¿Cómo puede alguien hacerse voluntario de El Cisne Negro?

Si alguien quiere hacerse voluntario o quiere saber más cosas sobre nosotros os podéis poner en contacto a través de nuestro correo electrónico (calia41@hotmail.com) o mi propio perfil personal en la red social Facebook (Clara Carrillo Ubeda). ¡Bienvenidos sean todos aquellos que estén dispuestos a colaborar!

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